Organización de la BRIAAP
CÍRCULOS DE ORGANIZACIÓN DE LA ORDEN THULE
La Orden Thule está construida sobre el secreto, la compartimentación y una rígida jerarquía de círculos concéntricos. Desde el exterior resulta prácticamente imposible comprender su verdadera extensión. Sociedades culturales, fundaciones arqueológicas, empresas mineras, coleccionistas, laboratorios privados, antiguos militares y expediciones científicas aparecen relacionados entre sí sin que exista aparentemente una estructura común. Esa confusión es deliberada.
Cada miembro conoce únicamente aquello que necesita para cumplir su cometido. Un arqueólogo puede trabajar durante años en expediciones financiadas por Thule sin conocer la existencia de sus laboratorios. Un investigador puede estudiar una reliquia ignorando dónde fue encontrada. Un soldado puede proteger una excavación sin saber qué buscan los hombres que trabajan bajo tierra. La información fluye siempre hacia el interior.
Solo quienes alcanzan los círculos superiores comprenden que todas aquellas actividades forman parte de un único propósito: localizar los restos de un conocimiento anterior a las civilizaciones conocidas, comprenderlo y ponerlo al servicio de la Orden.
-I-
Primer Círculo — El Consejo de Thule
Innerer Kreis
En el corazón de Thule se encuentra el Consejo Interior, denominado en los documentos reservados Innerer Kreis. Es el órgano supremo de la Orden y el único que posee una visión completa de sus actividades.
No existe una lista oficial de sus integrantes. Sus reuniones no quedan registradas y ninguno de sus miembros utiliza su verdadero nombre en las actas. Incluso los responsables de los demás círculos desconocen cuántas personas forman realmente parte de él.
El Consejo no se ocupa de dirigir excavaciones ni de organizar operaciones concretas. Su función es mucho más importante: decide qué debe buscar Thule.
Hasta él llegan los informes de arqueólogos, traducciones de manuscritos, testimonios recogidos por los agentes y resultados obtenidos en los laboratorios. Toda esa información se compara con un inmenso archivo construido desde los primeros tiempos de la Sociedad Thule.
Cuando varias pistas parecen señalar hacia un mismo lugar, objeto o leyenda, el Consejo abre un nuevo expediente. Y comienza una operación.
El Hierro Silente
Por encima del Consejo se encuentra la figura conocida como El Hierro Silente.
Nadie conoce con certeza su verdadero nombre. Algunos de los miembros más antiguos aseguran que ya pertenecía a los círculos secretos de Thule durante los acontecimientos de Múnich de 1919. Otros sostienen que apareció posteriormente y que fue él quien transformó una sociedad esotérica en la organización que existe actualmente.
Su rostro permanece siempre oculto tras un casco de metal pulido. La mayoría de los miembros de Thule jamás lo ha visto personalmente y muchos dudan incluso de que ese nombre corresponda siempre al mismo individuo.
Su autoridad, sin embargo, es absoluta.
El Hierro Silente es el custodio del verdadero propósito de Thule y solamente abandona Alemania cuando una operación adquiere una importancia excepcional.
Konrad von Eberstein — El Archivero
La segunda figura del Consejo es Konrad von Eberstein, secretario del Innerer Kreis y custodio del archivo secreto.
Eberstein ha diseñado personalmente el sistema mediante el cual se fragmenta la información dentro de la Orden. Ningún investigador dispone de todos los documentos relacionados con una operación y ninguna sección conoce por completo los descubrimientos de las demás. Solo Eberstein puede reconstruir el conjunto.
Hay quienes dicen que, después del Hierro Silente, es el hombre más peligroso de Thule. No porque sepa combatir. Sino porque sabe demasiado.
-II-
Los círculos secretos
Segundo Círculo — Los Eruditos
Die Gelehrten
Los Eruditos constituyen la memoria de Thule.
Historiadores, filólogos, orientalistas, criptógrafos, antropólogos y especialistas en religiones antiguas trabajan comparando documentos procedentes de culturas aparentemente inconexas.
Su misión consiste en separar el mito de aquello que se esconde detrás del mito.
Para ellos, ninguna leyenda es completamente inútil.
Una historia transmitida durante generaciones por una tribu del Atlas puede contener el mismo símbolo descrito en un manuscrito castellano del siglo XIII. Una inscripción encontrada en Anatolia puede reproducir signos documentados décadas antes en Escandinavia. Una superstición marinera puede conservar el recuerdo deformado de un fenómeno ocurrido siglos atrás.
Cuando aparecen esas coincidencias comienza una investigación.
Los Eruditos fueron quienes establecieron que muchas historias sobre Thule, Hiperbórea, ciudades anteriores al Diluvio y tierras de los dioses podían proceder de una tradición mucho más antigua.
También fueron ellos quienes encontraron las referencias que condujeron a la búsqueda de la Mano y la Llave de la Alhambra, dos objetos que determinaron que formaban parte de un mismo mecanismo arcano.
Doctor Friedrich Albrecht
El círculo está dirigido por el doctor Friedrich Albrecht, historiador de las religiones y especialista en tradiciones precristianas.
Albrecht sostiene que los grandes mitos de la humanidad no surgieron independientemente. Son, según él, fragmentos deformados de acontecimientos mucho más antiguos que cada civilización reinterpretó utilizando sus propios dioses y creencias.
Su despacho está cubierto por enormes mapas donde líneas de diferentes colores conectan yacimientos, leyendas y reliquias de todo el mundo.
Doctora Elsa Reinhardt
Su principal colaboradora es la doctora Elsa Reinhardt, lingüista y criptógrafa especializada en árabe, hebreo y lenguas antiguas del Mediterráneo.
Reinhardt desempeñó un papel fundamental en las investigaciones relacionadas con al-Ándalus. Fue ella quien relacionó varios documentos orientales conservados por Thule con antiguas referencias granadinas y permitió reconstruir parte de la historia de la Mano y la Llave.
Tercer Círculo — La Sección de Ciencias Arcanas
Abteilung für Grenzwissenschaften
Si los Eruditos intentan descubrir qué es un objeto, los hombres de Ciencias Arcanas intentan averiguar qué puede hacer.
Es probablemente la sección más peligrosa de la Orden.
Sus instalaciones reúnen físicos, químicos, médicos, ingenieros y estudiosos de disciplinas que ninguna universidad reconocería públicamente. Allí llegan los objetos recuperados durante las expediciones una vez que los arqueólogos han terminado su trabajo.
Se analiza su composición. Se reproducen los símbolos encontrados sobre ellos. Se intenta determinar cómo fueron construidos. Y, sobre todo, se intenta activarlos.
La sección mantiene una doctrina que resume buena parte de la filosofía moderna de Thule:
«La magia es únicamente una ciencia cuyas leyes todavía desconocemos».
Profesor Heinrich Vollmer
El responsable de Ciencias Arcanas es el profesor Heinrich Vollmer, físico e ingeniero convencido de que los fenómenos sobrenaturales obedecen a leyes naturales todavía desconocidas.
Vollmer desprecia profundamente a los ocultistas tradicionales. Considera absurdos sus rituales, pero admite que algunos producen resultados que la ciencia convencional es incapaz de explicar.
Su objetivo es comprender por qué.
Doctor Otto Weisshaupt
Su principal colaborador es el doctor Otto Weisshaupt, ingeniero responsable de convertir los descubrimientos de los laboratorios en dispositivos utilizables.
Si Vollmer descubre un principio, Weisshaupt intenta construir una máquina capaz de reproducirlo.
Sus investigaciones han permitido desarrollar algunos de los extraños instrumentos empleados por los agentes de Thule y fueron fundamentales para comprender los mecanismos relacionados con las monedas capaces de intervenir en la apertura de determinadas puertas.
Parte de esas investigaciones terminaron trasladándose a la instalación de los Picos Gemelos, donde se llegó a construir maquinaria capaz de fabricar aquellas monedas.
Cuarto Círculo — La Oficina Arqueológica
Archäologisches Amt
Es la rama más extensa de Thule y también su mejor fachada.
Oficialmente financia excavaciones, expediciones científicas, estudios geológicos y trabajos de conservación histórica.
Utiliza universidades, fundaciones culturales y empresas privadas para obtener permisos y trasladar hombres y material entre países.
Pero sus arqueólogos no buscan únicamente ciudades desaparecidas.
Buscan cámaras, puertas y reliquias.
Cuando los Eruditos determinan que una leyenda merece ser investigada, la Oficina Arqueológica envía primero pequeños equipos de reconocimiento. Se estudian mapas, se fotografía el terreno y se compran documentos y testimonios locales.
Si las evidencias son suficientes, comienza una excavación.
Doctor Wilhelm Hartmann
La Oficina está dirigida por el doctor Wilhelm Hartmann, arqueólogo y veterano de la Gran Guerra.
Hartmann sostiene que la arqueología moderna comete el error de estudiar cada civilización como una realidad independiente.
Para él, todas construyeron sobre las ruinas de otras anteriores.
Y debajo de todas ellas existe una capa todavía por descubrir.
Gertrud Krämer
La principal responsable de las operaciones de campo es Gertrud Krämer, arqueóloga, exploradora y cartógrafa.
Krämer suele llegar semanas antes que las expediciones principales. Estudia las rutas, establece contactos con las autoridades locales, contrata trabajadores y determina dónde deben comenzar realmente las excavaciones.
Sus equipos han trabajado en Escandinavia, Anatolia, el Cáucaso, España y el norte de África.
Cuando encuentran algo verdaderamente importante, sin embargo, los arqueólogos dejan de tener autoridad.
Entonces llegan los hombres del siguiente círculo.
Quinto Círculo — El Brazo Armado de Thule
Thule Einsatzkorps
Dentro de la Orden son conocidos simplemente como los Ejecutores.
Son los encargados de realizar aquello que nunca puede aparecer en un informe arqueológico. Robar. Secuestrar. Sabotear. Infiltrarse. Y, cuando resulta necesario, matar.
Muchos proceden de antiguas unidades militares alemanas, organizaciones paramilitares o cuerpos desmovilizados después de la Gran Guerra. Otros son mercenarios y aventureros reclutados por sus capacidades.
Protegen las excavaciones, recuperan objetos que han caído en manos ajenas, eliminan testigos y persiguen a quienes han descubierto demasiado.
Sus hombres constituyen las guarniciones de las instalaciones más importantes de Thule y acompañan a los arqueólogos cuando una expedición entra en territorio peligroso.
Mayor Ernst Keller
El mando cotidiano del Einsatzkorps pertenece al mayor Ernst Keller, antiguo oficial del ejército alemán.
Keller ha convertido a los Ejecutores en una pequeña fuerza militar clandestina. Sus hombres entrenan con armamento moderno, explosivos, infiltración y operaciones nocturnas.
Para Keller, Thule no es una sociedad esotérica.
Es un ejército que todavía no posee un país.
Capitana Ingrid Falk
La capitana Ingrid Falk dirige la seguridad interna, el contraespionaje y los interrogatorios.
Es responsable de proteger las instalaciones de la Orden y de investigar cualquier posible infiltración.
Falk mantiene además pequeños grupos de agentes cuya única función consiste en vigilar a otros miembros de Thule.
Porque El Hierro Silente considera que nadie debe estar completamente libre de vigilancia.
Ni siquiera los miembros del Consejo.
-III-
El barón Von Frank Hassen
Existe, sin embargo, un hombre situado fuera de buena parte de esta jerarquía. El barón Von Frank Hassen.
Hassen pertenece formalmente al brazo armado, pero no responde ante el mayor Keller. Es un agente especial del Consejo Interior y recibe sus órdenes directamente del Hierro Silente.
Cuando una operación resulta demasiado importante, demasiado delicada o demasiado peligrosa para confiarla a los mandos ordinarios, Hassen recibe autoridad para utilizar hombres y recursos de cualquiera de los círculos.
Es explorador, agente, ladrón y ejecutor. Donde los arqueólogos necesitan meses para preparar una expedición, Hassen puede atravesar una frontera con documentación falsa, llegar hasta una reliquia y desaparecer antes de que sus propietarios comprendan qué ha sucedido.
Su relación con el Hierro Silente es complicada. El Hierro Silente representa la disciplina absoluta. Hassen representa la improvisación.
Sus métodos han provocado incidentes, persecuciones y operaciones que han terminado muy lejos de lo planeado. Pero Hassen posee una característica que hace que su superior continúe recurriendo a él: regresa de lugares de los que otros hombres no regresan.
Durante las operaciones en el norte de África recibió la orden directa de dirigirse al campamento de los Picos Gemelos, donde debía reunirse con el propio Hierro Silente.
-IV-
Sexto Círculo — La Red Exterior
El último círculo es también el más numeroso.
Está formado por miles de personas que proporcionan a Thule aquello que necesita para funcionar: empresarios, diplomáticos, funcionarios, coleccionistas, contrabandistas, policías, propietarios de minas, directores de museos... Muchos de ellos ni siquiera saben que trabajan para la Orden.
Una empresa puede recibir capital alemán para explotar un yacimiento africano sin conocer la verdadera razón por la que sus inversores están interesados en una determinada montaña.
Un museo puede vender una pieza aparentemente insignificante a un coleccionista sin saber quién se encuentra detrás de la compra.
Un funcionario puede conceder un permiso arqueológico convencido de que simplemente ha aceptado un soborno.
Gracias a esta red, el nombre de Thule casi nunca aparece en los documentos.
Alexander Vogt — El Comerciante
La administración de esta inmensa estructura está en manos de Alexander Vogt, conocido dentro del Consejo como Der Kaufmann, «el Comerciante».
Vogt controla empresas pantalla, cuentas bancarias, transportes y sociedades utilizadas para financiar las operaciones.
Su mayor talento consiste precisamente en conseguir que una expedición de Thule parezca no tener absolutamente ninguna relación con Thule.