Ahmed Aibika

Antes de su transformación, Ahmed Airika conocía perfectamente el valor de la paciencia.

Había sido cazador y estaba acostumbrado a esperar durante horas el momento apropiado para actuar. La condición gul alteró su cuerpo y sus necesidades, pero no eliminó aquella disciplina.

Ahmed es uno de los pocos miembros de la tribu capaces de utilizar con verdadera precisión una cerbatana, habilidad que llamó inmediatamente la atención de Nyoka. El Brujo Serpiente comenzó a proporcionarle sus propios venenos y ambos desarrollaron una relación basada en algo parecido al respeto profesional.

Ahmed rara vez malgasta un proyectil.

Dispara, observa y espera a que el veneno debilite a su presa antes de aproximarse para terminar el trabajo con las garras.

Dentro de la tribu actúa muchas veces junto a Abdhul Mrukaji, aunque sus temperamentos no podrían ser más diferentes. Ahmed prepara cada ataque cuidadosamente; Abdhul prefiere aprovechar cualquier oportunidad que aparezca.

Curiosamente, juntos funcionan de manera extraordinaria.

Tinnhak sostiene que la caza necesita paciencia y hambre.

Ahmed pone la primera.

Abdhul se encarga de la segunda.