Mchawi Nyoka (Brujo Serpiente)

Malefique encontró a Mchawi Nyoka siguiendo una de las referencias más antiguas conservadas en los cuadernos de su abuelo: una serie de símbolos relacionados con serpientes, venenos y muerte ritual. Para Esteban aquello tenía además un significado personal, pues una gigantesca serpiente había sido precisamente una de las criaturas invocadas por su abuelo durante el enfrentamiento que terminó con su captura en Cuba.

Nyoka interpretó aquella historia como una señal.

Para él, la serpiente representa la muerte que llega sin ser vista, pero también la transformación. Quien muda la piel no vuelve a ser nunca exactamente la misma criatura. Sus conocimientos sobre plantas, toxinas y sustancias rituales son extraordinarios y rara vez utiliza un arma que no haya sido previamente impregnada con algún preparado. Su cerbatana es su herramienta favorita, aunque afirma que el verdadero veneno debe comenzar a actuar mucho antes de que la víctima descubra que ha sido atacada.

Es probablemente el más reservado de los tres grandes Mchawi y también el que más seriamente considera el proyecto de Malefique. Cree que un reino gobernado por las antiguas artes podría convertirse en refugio para conocimientos que el avance europeo está destruyendo.

Mantiene buenas relaciones con Tinnhak, cuya capacidad para alterar la frontera entre vida y muerte despierta su fascinación. También prepara buena parte de los venenos utilizados por los Carroñeros y algunos Cosechadores. Con Mun discute constantemente; con Buibui casi nunca. Eso preocupa mucho más a Malefique.