Osmán Mlafi

Osman Mlafi demuestra que conservar parte de la inteligencia humana no significa necesariamente utilizarla.
Durante su vida fue un hombre fuerte y de pocas palabras. Después de convertirse en gul continúa siendo exactamente eso, salvo que ahora las pocas palabras han sido sustituidas por gruñidos y su fuerza ha aumentado considerablemente.
Osman siente una inexplicable fascinación por las piedras.
Las recoge, las examina y, si considera que tienen el peso adecuado, las guarda para arrojarlas posteriormente contra alguien. Malefique ha visto cómo rechazaba un arma de fuego para conservar una roca particularmente grande y desde entonces ha renunciado a comprenderlo.
A pesar de ello, Osman es un cazador eficaz. Tinnhak lo emplea cuando necesita expulsar enemigos de posiciones elevadas o hacerlos abandonar una cobertura antes de que otros gules ataquen.
Se lleva especialmente bien con los Quebrantahuesos, quizá porque todos comparten una filosofía sencilla respecto a los obstáculos: si algo está delante, debe romperse.
Mun considera a Osman un individuo sensato.
Esto preocupa al resto de Los Devotos.