Al Samín El Halal

Nacido en la cabila de los Beni Urrigaguel, la más belicosa y temida de todo el Rif.
Guerrero nato que ni pide, ni da cuartel, desde temprana edad heredó las dos principales cualidades de su padre, la habilidad con la gumía y el amor por la carne asada de cabrito. Sus dotes con la gumía han hecho de Al Samín un respetado y apreciado guerrero, a pesar de su oronda figura. En todo caso y para aplacar las potenciales dudas al respecto, también se hace respetar mostrando trofeos con restos sanguinolentos de sus enemigos caídos.
Como buen soldado rifeño curtido en mil batallas que es, persigue la necesaria protección divina y busca un líder santo con Baraka al que seguir.
Tras escuchar las hermosas palabras de Sayf y compartir su amor por los asados, decidió poner su gumía a su servicio, convirtiéndose en su fiel guardaespaldas. Claro está, mientras siga creyendo en la Baraka de Sayf.